Alligator Alcatraz la polémica prisión para migrantes rodeada de caimanes impulsada por Trump

En medio de los extensos pantanos de los Everglades, a unos 70 kilómetros de Miami, el expresidente y actual candidato Donald Trump impulsa la construcción de un nuevo centro de detención para migrantes, conocido ya como “Alligator Alcatraz”. El lugar ha generado una ola de críticas tanto por su diseño como por su ubicación extrema: una zona selvática repleta de caimanes, serpientes, mosquitos y pitones, que según los defensores ambientales representa una amenaza tanto para los detenidos como para el ecosistema.


Una prisión en medio del pantano

El centro se está levantando sobre una antigua pista aérea, ahora transformada en terreno para remolques y tiendas de campaña con capacidad para 5 mil personas. La Casa Blanca justificó la elección del sitio por su aislamiento natural, destacando que "solo hay una carretera. La única salida es un vuelo de ida", según declaró la portavoz presidencial Karoline Leavitt.

Durante una conferencia previa a su visita oficial al sitio, Trump ironizó sobre la ubicación y las condiciones:

“Las serpientes son rápidas, pero los cocodrilos... bueno, si alguien logra escapar, les enseñaremos a correr en zigzag. Aumenta sus posibilidades un 1%, ¿okey?”, comentó entre risas.


DeSantis apoya la construcción

El gobernador de Florida, Ron DeSantis, respaldó el proyecto tras emitir una declaratoria de emergencia que permitió acelerar su construcción. Lo calificó como un “multiplicador de fuerza” y elogió la coordinación con el gobierno federal:

“Estamos muy contentos de trabajar con el presidente Trump para cumplir su mandato”.


Críticas ambientales y humanitarias

El proyecto ha provocado fuertes protestas de organizaciones civiles y ambientalistas. Eve Samples, directora del grupo Friends of the Florida Everglades, calificó la prisión como “la peor idea de Estados Unidos”, denunciando que se construye en una zona 96% humedal, cerca de la Reserva Nacional Big Cypress, hogar de especies en peligro como el manatí, el flamenco americano y la pantera de Florida.

La oficina de DeSantis respondió que el centro no tendrá impacto ambiental y que es “necesario para facilitar deportaciones masivas”. También desestimaron las preocupaciones sobre condiciones humanitarias.


Mercancía polémica

Aprovechando la controversia, el Partido Republicano de Florida lanzó una línea de productos promocionales con la frase “Alligator Alcatraz”, incluyendo camisetas, gorras y termos.

“Rodeado de pantanos y pitones, es un boleto de ida al arrepentimiento”, dice una de las publicaciones oficiales.


Un símbolo de la mano dura migratoria

“Alligator Alcatraz” se ha convertido en un nuevo emblema del endurecimiento de las políticas migratorias en EE.UU. bajo el liderazgo de Trump y DeSantis. Mientras sus simpatizantes celebran la iniciativa como una medida de control fronterizo, críticos la denuncian como una violación a los derechos humanos y una amenaza al medio ambiente.

La comunidad internacional y organizaciones pro migrantes estarán observando de cerca este proyecto, que ha encendido las alarmas sobre el trato que recibirán miles de personas que buscan refugio o mejores condiciones de vida en Estados Unidos.