Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura

Una jornada para alzar la voz contra el sufrimiento silenciado

Cada 26 de junio se conmemora el Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura, una fecha proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1997 con el objetivo firme de erradicar totalmente la tortura en todas sus formas y reafirmar el compromiso de la comunidad internacional con la defensa de los derechos humanos.

La elección de la fecha no es casual. Ese día, en 1987, entró en vigor la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, actualmente ratificada por 174 países. Este instrumento legal marcó un punto de inflexión en la lucha global contra estas prácticas.

¿Qué es la tortura?

La Organización de las Naciones Unidas define la tortura como:

"Cualquier acto por el cual se inflija intencionadamente a una persona dolores o sufrimientos graves, físicos o mentales, con el fin de obtener de ella o de un tercero información o una confesión, de castigarla por un acto que haya cometido o se sospeche que ha cometido, o de intimidarla o coaccionarla, cuando estos actos son realizados por funcionarios públicos, o con su consentimiento."

La tortura es considerada un crimen internacional, está prohibida bajo cualquier circunstancia y no puede ser justificada ni en estados de guerra ni bajo órdenes superiores. Es parte del derecho internacional consuetudinario, lo que implica que todos los Estados están obligados a respetar esta prohibición, incluso si no han ratificado los tratados específicos.

Antecedentes históricos de la lucha contra la tortura

  • 1948: La Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la ONU, prohíbe expresamente la tortura y los tratos crueles.
  • 1975: La Asamblea General adopta la Declaración sobre la Protección de Todas las Personas contra la Tortura.
  • 1981: Se crea el Fondo de Contribuciones Voluntarias de la ONU para las Víctimas de la Tortura, destinado a apoyar organizaciones que brindan asistencia médica, psicológica, jurídica y social a las víctimas y sus familias.
  • 1984: Se aprueba la Convención contra la Tortura, que entra en vigor en 1987.
  • 1985: Se designa al primer Relator Especial sobre la Tortura, con la tarea de investigar y denunciar estos crímenes en todo el mundo.

Apoyo a las víctimas

Muchas víctimas de tortura no solo enfrentan secuelas físicas graves, sino también profundas heridas psicológicas. Por ello, el apoyo integral a estas personas es esencial para su recuperación. Organizaciones de derechos humanos, centros de atención médica, abogados y psicólogos trabajan día a día para ofrecer justicia, sanación y reparación a quienes han sufrido estos abusos.

El Día Internacional de Apoyo a las Víctimas de la Tortura también es una oportunidad para exigir rendición de cuentas a los perpetradores y reforzar la labor de los defensores de los derechos humanos en todo el mundo.

Conclusión

Este día nos recuerda que la tortura no puede ni debe tolerarse. A través del compromiso, la vigilancia y la solidaridad, es posible construir un mundo donde la dignidad de cada ser humano sea respetada, y donde ningún gobierno, bajo ninguna circunstancia, pueda recurrir a prácticas crueles como forma de control o castigo.

La tortura es inhumana, injustificable y debe ser erradicada.