Cada 20 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Enfermedad de Behçet, una fecha destinada a visibilizar esta enfermedad rara, crónica y no contagiosa que afecta a miles de personas en todo el mundo. Descubierta en 1937 por el dermatólogo turco Hulusi Behçet, esta patología aún representa un reto para la ciencia médica.
La jornada busca concienciar a la población sobre esta compleja enfermedad autoinmune, caracterizada por la inflamación de los vasos sanguíneos, la aparición de úlceras dolorosas y la afectación de múltiples órganos. Además, se reconoce el trabajo de investigadores, profesionales de la salud y asociaciones que brindan apoyo a los pacientes y luchan por encontrar tratamientos más efectivos.
La Enfermedad de Behçet puede provocar desde llagas bucales y genitales, hasta inflamación ocular grave, problemas neurológicos, afecciones cutáneas, articulares y digestivas. Aunque su origen exacto se desconoce, existen factores genéticos y geográficos que aumentan su incidencia, sobre todo en regiones de Asia y Medio Oriente, afectando principalmente a adultos jóvenes.
El diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado son fundamentales para mejorar la calidad de vida de quienes padecen esta condición. Actualmente no existe una cura definitiva, pero los tratamientos buscan controlar los brotes inflamatorios y prevenir complicaciones graves.
En este día, se invita a la ciudadanía a informarse y compartir contenido en redes sociales usando la etiqueta #DíaInternacionalDeLaEnfermedadDeBehçet, como muestra de apoyo y solidaridad con quienes viven con esta enfermedad poco conocida pero profundamente desafiante.