Buenas noticias para la biodiversidad: la mariposa monarca, símbolo de migración y resistencia natural, registró un importante repunte en su población invernante en los bosques de México. Durante el invierno 2024–2025, las colonias de mariposa monarca ocuparon 4.42 hectáreas, casi el doble de la superficie reportada el año anterior, que fue de apenas 2.21 hectáreas.
Este aumento ha sido celebrado por ambientalistas, científicos y comunidades locales, pues representa una recuperación esperanzadora de esta especie que ha sufrido un fuerte declive en las últimas décadas.
¿Por qué aumentó la población?
El aumento se atribuye a varios factores favorables:
1. Condiciones climáticas adecuadas
Durante 2024, las zonas de reproducción en Canadá y Estados Unidos presentaron lluvias oportunas y temperaturas moderadas, lo que permitió una mayor presencia del algodoncillo (planta esencial para las orugas de la monarca) y una reproducción más exitosa.
2. Reducción de la tala y mejora en la conservación
Según datos de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), la degradación forestal dentro de la Reserva de la Biosfera Mariposa Monarca se redujo en un 10 %. La tala ilegal, aunque aún presente, disminuyó respecto al ciclo anterior, lo que permitió un hábitat más estable para la hibernación.
3. Participación comunitaria
Las comunidades locales han sido clave en la vigilancia, restauración forestal y promoción de prácticas sostenibles en las zonas núcleo y de amortiguamiento de la reserva. La participación activa de los habitantes ha ayudado a combatir amenazas como la tala clandestina y el uso de suelo agrícola.
4. Cooperación trinacional
México, Estados Unidos y Canadá han reforzado su cooperación para proteger la ruta migratoria de la mariposa monarca. Iniciativas conjuntas han incentivado la siembra de algodoncillo, la reducción de pesticidas y la educación ambiental, promoviendo entornos más seguros en todo el trayecto migratorio.
¿Es suficiente para hablar de recuperación?
Aunque el aumento a 4.42 hectáreas es alentador, los expertos aclaran que aún estamos lejos de una recuperación definitiva. El promedio histórico de ocupación en México supera las 6 hectáreas, y en los años noventa se llegaron a registrar hasta 18 hectáreas de superficie ocupada por las colonias.
Según el Centro para la Diversidad Biológica, se considera que una población migratoria saludable necesita al menos 6 hectáreas de ocupación anual en México para ser sostenible a largo plazo.
Además, persisten amenazas importantes:
- Pérdida de hábitat por el uso de herbicidas (como el glifosato) en Estados Unidos y Canadá.
- Cambio climático y fenómenos extremos que alteran los patrones migratorios.
- Persistencia de tala clandestina y plagas forestales en México.
- Uso excesivo de pesticidas que afectan a los polinizadores.
¿Qué sigue?
Para consolidar esta tendencia positiva, especialistas y conservacionistas sugieren:
- Continuar y ampliar la reforestación con especies nativas en las zonas de hibernación.
- Promover la plantación de algodoncillo y flores nectaríferas en Norteamérica.
- Restringir el uso de pesticidas dañinos.
- Reforzar las brigadas comunitarias contra la tala ilegal.
- Aumentar el monitoreo científico y la educación ambiental sobre la especie.
Conclusión
El incremento en la superficie ocupada por las mariposas monarca en 2025 representa una señal positiva y un resultado concreto de esfuerzos binacionales y comunitarios. No obstante, aún queda mucho por hacer para asegurar que esta especie emblemática continúe surcando los cielos de América del Norte en su impresionante migración anual.
La mariposa monarca nos recuerda que incluso las especies más frágiles pueden resistir, si se toman las medidas correctas y se trabaja colectivamente por su protección.