Xin Xin, la entrañable panda del Zoológico de Chapultepec, vive sus últimos días: autoridades piden prepararse para despedirla

La historia de Xin Xin, la última panda gigante nacida en México y uno de los símbolos más entrañables del Zoológico de Chapultepec, se acerca a su capítulo final. Con 35 años de vida, esta panda ha superado con creces la esperanza de vida promedio de su especie, que en cautiverio suele ser de entre 20 y 25 años. Hoy, las autoridades capitalinas han pedido a la población prepararse para una despedida que, aunque inevitable, será profundamente emotiva.

Un ciclo de vida extraordinario

Xin Xin nació el 1 de julio de 1990 en el Zoológico de Chapultepec. Es hija de Tohui, la primera panda nacida fuera de China en 1981 y un verdadero ícono nacional, y de Chia Chia, un panda que llegó a México desde el Zoológico de Londres como parte de un programa de conservación. Xin Xin se convirtió en un símbolo de la amistad entre México y China y en la única panda gigante del mundo que no pertenece al gobierno chino, debido a que nació antes de que entraran en vigor los convenios internacionales que exigen que todos los pandas sean propiedad de China.

Durante más de tres décadas, Xin Xin ha sido motivo de orgullo para los mexicanos y un atractivo indiscutible para visitantes de todas las edades. Su longevidad es resultado del esfuerzo conjunto de un equipo especializado de veterinarios, cuidadores y nutricionistas que la ha acompañado en cada etapa de su vida, brindándole una atención integral que incluye una dieta balanceada, chequeos médicos periódicos y cuidados geriátricos en los últimos años.

Autoridades llaman a prepararse emocionalmente

Julia Álvarez Icaza, titular de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, reconoció que Xin Xin se encuentra en la etapa final de su vida. “Estamos acompañándola en este cierre de ciclo con todos los cuidados que merece. Es importante que la ciudadanía esté consciente de que en cualquier momento podríamos tener que despedirla”, expresó.

El personal del zoológico continúa monitoreándola de cerca y adaptando sus rutinas diarias para mantener su calidad de vida. Sin embargo, los signos naturales de la vejez son cada vez más evidentes, como la disminución de su actividad física y los cambios en su apetito.

¿Qué pasará después de Xin Xin?

Con la partida de Xin Xin, el Zoológico de Chapultepec quedará sin pandas gigantes por primera vez en casi medio siglo. Tras el fallecimiento de Shuan Shuan en 2022, Xin Xin es la última representante de la familia de pandas que alguna vez habitó el recinto.

Traer nuevos ejemplares a México implicaría negociar un acuerdo con el gobierno chino, ya que desde 1984 todos los pandas enviados a otros países son en calidad de préstamo y bajo un costo aproximado de un millón de dólares anuales por contrato de al menos 10 años. Las autoridades capitalinas han señalado que evaluarán si es viable continuar con este emblemático programa de conservación.

Un legado que trasciende generaciones

Más allá de ser un animal admirado por su ternura, Xin Xin representa el compromiso de México con la conservación de especies en peligro de extinción y el éxito de los programas de reproducción en cautiverio. Su historia es un testimonio vivo de la importancia de preservar la biodiversidad y de educar a las nuevas generaciones sobre el respeto y cuidado hacia la fauna silvestre.

En los próximos días, el Zoológico de Chapultepec podría organizar un homenaje para celebrar la vida de Xin Xin y agradecerle los años de alegría y aprendizaje que brindó a millones de visitantes. Por ahora, las autoridades invitan al público a visitarla y despedirse con cariño, reconociendo la grandeza de esta panda que ha dejado una huella imborrable en la historia de México.