Día de Sensibilización de las Colagenopatías Tipo II

El 27 de mayo se conmemora el Día de Sensibilización de las Colagenopatías Tipo II, una fecha dedicada a dar visibilidad a un grupo de enfermedades genéticas raras que afectan principalmente al colágeno tipo II, un componente esencial del cartílago, los ojos y otras estructuras del cuerpo.

¿Qué son las Colagenopatías Tipo II?

Las colagenopatías tipo II son un conjunto de trastornos genéticos del tejido conectivo causados por mutaciones en el gen COL2A1, que codifica el colágeno tipo II. Esta proteína es fundamental para el desarrollo y mantenimiento del cartílago articular, el vítreo ocular, los discos intervertebrales y otras estructuras esqueléticas. Cuando este gen presenta mutaciones, se produce una alteración en la síntesis o estructura del colágeno tipo II, provocando una serie de manifestaciones clínicas que varían en severidad.

Enfermedades relacionadas

Entre las principales colagenopatías tipo II se encuentran:

  • Síndrome de Stickler: Afecta la visión, audición, articulaciones y el rostro. Es una de las causas más comunes de desprendimiento de retina en jóvenes.
  • Displasia Espondiloepifisaria Congénita (SEDC): Provoca baja estatura, anomalías en las vértebras y epífisis, y deformidades óseas desde el nacimiento.
  • Displasia Epifisaria Multiple Tipo II
  • Kniest: Una forma severa de displasia ósea que puede provocar enanismo, sordera, problemas respiratorios y visuales.

¿Por qué el 27 de mayo?

Esta fecha fue promovida por la Asociación de Familiares y Afectados por el Síndrome de Stickler, SEDC y otras Colagenopatías Tipo II (AFASCOL). Se eligió el 27 de mayo porque en ese día se celebraron las Primeras Jornadas de Colagenopatías Tipo II en el Hospital Universitario La Paz de Madrid, marcando un punto de partida en la visibilización e investigación de estas enfermedades en España.

Objetivos del día

  • Visibilizar la realidad de quienes viven con colagenopatías tipo II.
  • Informar a la sociedad sobre estos trastornos poco frecuentes.
  • Fomentar el diagnóstico precoz, que puede mejorar la calidad de vida de los pacientes.
  • Apoyar la investigación y el desarrollo de terapias.
  • Reforzar redes de apoyo para familias y pacientes.

Síntomas frecuentes

  • Alteraciones esqueléticas (baja estatura, escoliosis, displasia de cadera)
  • Dolor articular y limitación de movimiento
  • Problemas visuales (miopía severa, desprendimiento de retina)
  • Hipoacusia o sordera
  • Deformidades faciales leves en algunos casos

Diagnóstico y tratamiento

El diagnóstico se realiza mediante estudios genéticos, estudios radiológicos y evaluación clínica especializada. Aunque no existe una cura, el manejo es multidisciplinar e incluye ortopedia, oftalmología, audiología, fisioterapia y apoyo psicológico.