Día Mundial del Glut1: creando conciencia sobre un trastorno genético poco frecuente

Cada 10 de julio se conmemora el Día Mundial del Glut1, una fecha dedicada a visibilizar el trastorno del transportador de glucosa tipo 1, una enfermedad genética rara que afecta el metabolismo del cerebro, su funcionamiento y desarrollo. La iniciativa es impulsada por asociaciones de Glut1 de todo el mundo con el objetivo de sensibilizar a la sociedad y apoyar a quienes conviven con esta condición.

¿Qué es el trastorno de Glut1?

El déficit del transportador de glucosa tipo 1 (Glut1) es un trastorno genético causado por una mutación en el gen SLC2A1, encargado de producir la proteína GLUT1. Esta proteína es esencial para transportar la glucosa, principal fuente de energía del cerebro.

Cuando el transporte de glucosa es insuficiente, el cerebro no recibe la energía necesaria para su correcto funcionamiento. Los síntomas pueden variar, pero suelen incluir:

  • Retraso en el desarrollo
  • Convulsiones
  • Problemas de coordinación y movimientos anormales
  • Dificultades en el habla y el lenguaje
  • Alteraciones cognitivas

Estos signos generalmente aparecen en la infancia temprana. El diagnóstico se confirma mediante pruebas genéticas para detectar la mutación en el gen SLC2A1.

Tratamiento y manejo

Actualmente, el tratamiento más efectivo es la dieta cetogénica, una alimentación alta en grasas y baja en carbohidratos. Esta dieta permite que el cerebro utilice cuerpos cetónicos como fuente alternativa de energía, compensando la falta de glucosa.

El seguimiento médico es clave para ajustar el tratamiento y garantizar el bienestar del paciente. Esto suele incluir la participación de un equipo multidisciplinario compuesto por neurólogos, genetistas y dietistas especializados.

Desafíos y necesidades de los pacientes y familias

Las personas con Glut1 y sus familias enfrentan diversas necesidades:

  • Diagnóstico temprano y preciso para iniciar un tratamiento adecuado.
  • Acceso a profesionales especializados para un manejo efectivo del trastorno.
  • Educación y asesoramiento sobre la dieta cetogénica, crisis epilépticas y avances médicos.
  • Apoyo emocional y psicológico para afrontar el impacto de la enfermedad en la vida cotidiana.
  • Servicios complementarios como fisioterapia, terapia ocupacional y educación especializada.
  • Conciencia social para fomentar un entorno más inclusivo y comprensivo.

Un llamado a la acción

El Día Mundial del Glut1 busca no solo informar, sino también impulsar la investigación y el apoyo comunitario para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Difunde información y utiliza la etiqueta #DéficitDeGlut1 en redes sociales para contribuir a la visibilidad de esta condición.