El yo-yo celebra su día mundial: un juguete clásico que sigue girando en el corazón de muchos
Hoy 6 de junio se conmemora el Día Mundial del Yo-yo, una fecha dedicada a celebrar uno de los juguetes más emblemáticos y duraderos de la historia. Desde niños hasta adultos, generaciones enteras han disfrutado de la magia de hacerlo subir y bajar por una simple cuerda.
Este día fue elegido en honor al nacimiento de Donald F. Duncan, empresario que popularizó el yo-yo a nivel mundial. Nacido un 6 de junio de 1892, Duncan fue el impulsor de este juguete de origen milenario, cuyo nombre proviene del tagalo filipino y significa “viene-viene”.
El yo-yo es mucho más que un pasatiempo. Estudios y experiencias coinciden en que su uso fomenta la coordinación, la concentración y ayuda a reducir el estrés. Además, no necesita baterías ni internet para entretener: solo destreza y práctica.
Diversidad de estilos y trucos
Lejos de ser un simple juguete, el yo-yo ha evolucionado con el tiempo. Existen múltiples tipos como el imperial, mariposa, automático o el fuera de cuerda, cada uno adaptado a diferentes trucos y niveles de dificultad. Desde los clásicos como “el dormilón” o “pasear al perro”, hasta verdaderas acrobacias de alto nivel.
Competencia mundial
La pasión por el yo-yo ha trascendido fronteras. Cada año se celebra en Islandia el World Yo-yo Contest (WYYC), una competencia que reúne a más de mil participantes de países como Estados Unidos, Japón, México, China y Brasil, demostrando que este juguete sigue girando fuerte en todo el mundo.
En tiempos dominados por la tecnología, el yo-yo nos recuerda que la diversión también puede ser analógica, accesible y con valor emocional. Este 6 de junio, tal vez sea buen momento para buscar ese yo-yo guardado en un cajón… y hacerlo girar una vez más.