La polaca Iga Swiatek ha conquistado la hierba sagrada de Wimbledon al derrotar con contundencia a la estadounidense Amanda Anisimova en la final femenina. Con un marcador de 6‑0 y 6‑0, Swiatek logró su primer título en el All England Club y sumó el sexto Grand Slam de su carrera a sus 24 años, confirmando que su dominio también se extiende a la superficie de césped.
Un triunfo aplastante
La final quedará en la historia por la impresionante superioridad de Swiatek. En apenas 57 minutos, la número uno del mundo no dio opción a su rival, firmando una “doble rosco” en un Grand Slam, un resultado que no se veía en una final femenina de Wimbledon desde hace más de un siglo. Su juego agresivo, preciso y sin fisuras dejó sin respuesta a Anisimova, quien disputaba la primera final de Grand Slam de su carrera.
Sexto Grand Slam y un reinado en expansión
Con este título, Iga Swiatek se convierte en una de las grandes figuras de la historia reciente del tenis femenino. Su palmarés incluye cuatro títulos en Roland Garros, uno en el US Open y ahora Wimbledon, completando así victorias en tres de las cuatro superficies principales y acercándose al prestigioso Career Grand Slam. Además, mantiene un récord perfecto en finales de Grand Slam, habiendo ganado las seis que ha disputado.
Amanda Anisimova: un gran paso pese a la derrota
A sus 23 años, Amanda Anisimova dio muestras de gran talento al llegar hasta la final, eliminando a varias favoritas durante el torneo. Aunque la contundente derrota en la final fue un golpe duro, su desempeño en Wimbledon le asegura un ascenso en el ranking mundial y la consolida como una de las tenistas más prometedoras del circuito.
Un momento histórico para el tenis
El triunfo de Swiatek en Wimbledon no solo refuerza su liderazgo en el tenis mundial, sino que también marca un hito para el deporte femenino. La polaca se convierte en la primera jugadora de su país en ganar Wimbledon, ampliando aún más su legado y demostrando que su juego se adapta con éxito a cualquier superficie.